HISTORIA DE VILLA HORMIGA DEL PRADO
PREHISTORIA - Historia de nuestros Santos Patronos
EL GRAN DESCUBRIMIENTO
Tras el desvanecimiento de San Ifás, varios seguidores suyos, encabezados por tres discípulos, emigraron hasta la actual capital de Villa Hormiga del Prado, Villa Hormiga. Durante el camino, consiguieron un gran número de seguidores que les apoyaban, y allí se instalaron. Consiguieron procrear muy rápidamente. Al principio eran vulnerables, pero con el paso del tiempo, fueron creando un ejército casi invencible. La aldea se dividía en distintas zonas reconocibles hoy en día en el trazado urbanístico de Villa Hormiga; el acantilado, la llanura, el río, el poblado, la iglesia...
I GUERRA CONTRA LOS MORISCOS
Villa Hormiga del Prado acababa de ser fundada por los tres Padres Fundadores, lo que ellos no sabían es que, a unos pocos kilómetros hacia el norte, estaba situado un pueblo bárbaro que se hacía llamar "Los Moriscos". En aquel momento, estaba reinado por Jezúh-Palo V Morisco, el sexto soberano de aquella dinastía, quien estaba reuniendo tropas para atacar a todos los pueblos de la gran llanura. Una semana después, burló a la guardia de la muralla para poder entrar en nuestro poblado. Una vez dentro, atacó con todas sus tropas, sin darse cuenta de que su base estaba desprotegida. Los soldados de Villa Hormiga del Prado atacaron con valor, hasta que Jezúh-Palo V se retiró. Cuando llegó a su base, más de nuestros soldados lo estaban esperando, Jezúh fue neutralizado. Villa Hormiga del Prado había ganado la guerra tras varias batallas incesantes. Nuestro pueblo se quedó más indefenso que antes, ya que muchos inocentes murieron en la gesta. Muchos de los ciudadanos Moriscos huyeron hacia el actual desierto Dl'Gobbi, e instauraron de nuevo el reino. Allí mismo fue coronado Santarrana-María I Morisco, nuevo rey de los Moriscos. Él solo tenía doce años, pero prometió vengar a su padre.
I BATALLA CONTRA LOS VOYICAUS
Un día muy tranquilo en el pequeño y joven Estado, los Padres Fundadores de Villa Hormiga del Prado iban paseando por la frontera con Los Voyicaus, un pueblo vecino. A uno de los soldados que los acompañaba, se le calló una pequeña roca de la suerte en el territorio contrario. Uno de los guardias de Los Voyicaus se percató, y activó la alarma. Sus tropas iniciaron un ataque a Villa Hormiga del Prado, y consiguieron ganar territorio matando así a los asentamientos que allí se encontraban. El ejército de Villa Hormiga del Prado logró retener a las tropas enemigas dirigidas por Cocholatón IV, hasta que estas desaparecieron. Las tropas Voyicadas, de la noche a la mañana, se habían ido de nuestro país. Nunca nadie, en mucho tiempo, supo nada de ellos.
GUERRA CONTRA LOS MONGOLES DE LOS ÁRBOLES
El territorio perdido tras la guerra contra Los Voyicaus fue ocupado por una tribu que se hacía llamar "Los Mongoles de los Árboles". Su sultán, Hakeem II, era amigo de Cocholatón IV, antiguo rey de los desaparecidos Voyicaus. Un día, unos niños entre los que se encontraba el príncipe Arkámedo, hijo de Arkámedo I, en esos momentos rey de Villa Hormiga del Prado, cruzaron el río que hacía frontera con los Mongoles. Uno de los soldados Mongoles alertó a un pelotón de que había unos niños en su territorio. Cuando llegaron, los azotaron, los ahorcaron y luego los tiraron al río. Nuestro rey estaba muy preocupado, ya que hacía ya más de doce horas desde que su hijo marchó con sus amigos. Fue a darse un baño al mar para relajarse, cuando aparecieron flotando los cinco cadáveres de los niños asesinados. Después de enterrarles, el rey ordenó a todos los soldados que arrasaran la ciudad enemiga. Pero Hakeem le estaba esperando con 15.000 unidades Mongolas. Los soldados Mongoles eran más brutos y fieros, y les superaban en número, pero nuestro monarca se arriesgó consumido por la rabia, y dio la orden de atacar. Él usó una táctica que los Mongoles no conocían; los llevaron hasta un pequeño desfiladero, donde los hicieron meterse dentro, mientras que Villa Hormiga del Prado situaba a los arqueros en lo alto, quienes dispararon flechas ardiendo. Murieron casi todos los soldados enemigos. Solamente se salvaron unos pocos, entre ellos, el sultán Hakeem, que escapó. Los ejércitos de Villa Hormiga del Prado arrasaron con la ciudad y, además de volver a tener esas tierras bajo control, pudo liberar a los ciudadanos apresados y esclavizados.
DESCUBRIMIENTO DEL PEÑÓN DE IFÁS Y BATALLA DE LA ARKÁMEDAA (período de expansión)
Después de la guerra, llega la calma. En un periodo de 20 años, el pequeño reino de Villa Hormiga del Prado pasó a ser más grande, debido a que Arkámedo I tuvo en total ocho hijos, y los ocho se casaron con ocho princesas de diferentes reinos cercanos, lo que causó una unificación de sangre con muchos de los reinos cercanos.
En una zona fronteriza del este, tras la muerte del rey Arkámedo I, que había fallecido, fue coronado su segundo hijo Choyolo, quedando además a cargo de su hermana Arkámeda. Poco después tuvo lugar la conocida como batalla de Arkámedaa, causada por la sublevación de los ciudadanos contra Choyolo debido a sus duras políticas. Durante esos días, tres niños que trabajaban como pastores, encargados de abastecer con corderos a los soldados, descubrieron mientras cuidaban el ganado la entrada de una gruta y decidieron entrar. Tras recorrer un largo camino, hallaron un pedestal con una roca y una piña encima, iluminadas por un haz de luz celestial. Sin saber qué significaba, llevaron la roca ante un sacerdote, quien vio en ella un mensaje que decía: «Mi Peñón os ayudará, Ifás». A la mañana siguiente, Choyolo perdió la batalla por una muerte repentina en el campo, y fue coronada reina su hermana, la muy justa Arkámeda I; cuando el sacerdote volvió a la roca, para agradecer su intervención a Ifás, esta ya no tenía ninguna inscripción, y desde entonces se la conoce como el Peñón de Ifás.
II GUERRA CONTRA LOS MORISCOS
Santarrana-María I había jurado vengarse de su padre, y así lo hizo. Un 6 de enero las tropas Moriscas atacaron Villa Hormiga del Prado. Nuestras tropas respondieron al ataque como ya lo habían hecho antes, pero fracasaron. Los Moriscos invadieron nuestras posesiones en el desierto Dl'Gobbi, ocupándolo así por completo, y se anexionaron el terreno en disputa en el desierto Dl'Seaborgio. Para nuestra suerte, el consejero de Santarrana murió repentinamente, y le sucedió su hijo, Es-fumao Tabacgarro. Este inició un levantamiento contra el sultán, y consiguió llegar al trono. Nombró al antiguo emir, el hijo de Santarrana-María I, comandante supremo de todos los ejércitos. Este puesto le daba el poder total sobre el ejército como si fuera una dictadura, pero no sobre el pueblo, y solamente Tabacgarro podría degradarlo. El comandante Santarrana-María siguió los pasos de su padre atacándonos hasta que el segundo día de febrero, nuestro rey Arkámedo II envió una carta al palacio del sultán. La carta se titulaba como "Tratado por los Territorios", y, puesto que es un documento clasificado por el Gobierno, tradicionalmente se ha dicho que ponía:
"Es-fumao Tabacgarro. Usted afirma, que nunca NADIE podrá quitar los terrenos (en juego) a V.H.d.P. con el fin de devolver la paz y prosperidad".
Aunque algunas fuentes afirman que realmente el contenido de aquel tratado versaba así:
"Ud. Sr. Es-fumao Tabacgarro, afirma que los terrenos ahora ocupados por la dictadura de Santarrana-María, pertenecen ÚNICAMENTE, al Gran País de VILLA HORMIGA DEL PRADO, con el fin de devolver la paz y prosperidad que TODOS merecemos".
De cualquier modo, Tabacgarro firmó aquel tratado, degradó a Santarrana-María y todo su pueblo se marchó hacia el Desierto del Jormisajara. A día de hoy, sigue siendo un misterio por qué lo firmó, pero gracias a él, pudimos devolver la paz a nuestro pueblo. Posteriormente, ese tratado fue rebautizado como "Tratado de Villech", y es celebrado como día nacional cada dos de febrero.
FUNDACIÓN DE LA GRAN VILLA
Pasaron muchos años desde que los Moriscos se trasladaron al Desierto del Jormisajara tras la firma del Tratado de Villech. El pueblo que estaba en el Jormisajara fue expulsado de sus territorios. Ellos, expulsados de su hogar, fueron obligados a trasladarse a la actual Comunidad Autónoma del Berkelio. Villa Hormiga del Prado, al ver lo que había sucedido, permitió que ellos se quedaran como gobernadores de lo que en aquel momento se conocía como "La Villa". Al mando de su pueblo estaba Hectorina Mandarina. Él, aprovechándose de nuestra buena voluntad, proclamó la independencia de La Villa de Villa Hormiga del Prado, y proclamaron la guerra a la nación. Después de esto, fundaron la denominada "Repúnlica Democrática de la Gran Villa". Era una dictadura en el que el poder supremo residía en su caudillo.
FUNDACIÓN DE UNICORN Y ANEXIÓN A VILLA HORMIGA DEL PRADO
Dos meses después de la fundación de la Gran Villa, un amigo íntimo del caudillo se proclamó presidente de una región del este del país. El caudillo, presionado por el ejército, otorgó la independencia a la región. La llamaron "República de Unicorn". Varios días después, el presidente de la Republica de Unicorn dimitió debido al malestar de todo el pueblo; no tenían dinero. La nueva presidenta electa pensó que deberían anexionarse a Villa Hormiga del Prado. Y tras varias semanas, lo aprobaron, convirtiéndose así en parte de la actual Comunidad Autónoma del Berkelio, y devolviendo a nuestra querida nación parte de los territorios históricos. Desde ese día, la presidenta ordenó cerrar las fronteras con la Repúnlica Democrática de la Gran Villa. Prometió venganza contra el dictador, diciendo que ayudarían a destronarle debido a que él mismo, asesinó a una de sus hijas. Prometió que todo seguiría como hacía unos meses.
INSTAURACIÓN DEL ACTUAL REINO DE VILLA HORMIGA DEL PRADO
Tras la promesa de la antigua presidenta de Unicorn, el rey de Villa Hormiga del Prado, Arkámedo VII, inició la conquista de la Repúnlica Democrática de la Gran Villa. Él ordenó esperar a que ellos atacaran primero, sin hacer caso de los consejos del ministro de Guerra y del resto de los expertos. El consejero real, Ludovico Mayonaise, dio un golpe de estado motivado por la inminente caída de la nación a manos del rey. Todo el pueblo contó con su apoyo, y Arkámedo VII abdicó en el nuevo rey Mayonaise I, terminando así con la dinastía Arkámeda, y comenzando con la dinastía Mayonaise, actual regente del reino y ligada al entonces reino vecino de Tun-Town. Mayonaise I reformó el estado por completo, dando poder a miembros de la Iglesia Católica en el gobierno y en el Parlamento, que ahora tendría potestad para formular leyes de forma autónoma y aprobarlas por medio de Decretos Reales. También instauró la bandera original de Villa Hormiga del Prado, confeccionada por inspiración divina de San Fabián por los tres Padres Fundadores, que había sido reemplazada por la personal de la dinastía Arkámeda bajo el reinado de Arkámedo V.

CONQUISTA DEL CALIFATO DE PABOLEIROSIS
Con miembros de la Iglesia Católica en el gobierno de Villa Hormiga del Prado, aconsejando al rey Mayonaise I, se quiso acabar con el emirato de Paboleirosis, un poblado rebelde procedente de los musulmanes del noreste del territorio, antiguos aliados de los Moriscos. Su califa, descendiente de Pelallo, había estado intentando ganar extensión territorial a costa de nuestro país desde hacía casi un siglo, pero siempre los habíamos retenido en la frontera. Había llegado la hora de utilizar todo nuestro armamento para por fin, derrotarles. Y así fue, nuestro ejército acabó con ellos en tan sólo dos meses. Ganamos gran parte de su territorio, (ya que su reino se dividía en dos partes, una parte guerrera y disidente del régimen al suroeste, gobernada por el general Al-Leiro en el supuesto nombre del califa, y otra, donde se encontraba la capital, gobernada por el Gran Califa Pab Oh-Leiro I), por lo que había poca sincronización, clave de su caída. El califa se exilió a la isla del Palo Azotador, la cual debido a su geografía, nunca ha podido ser conquistada.
FUNDACIÓN DE INFANTES DE LOS CABALLEROS
Una tranquila mañana de domingo, tras haberse realizado la Santa Misa en el palacio presidencial de Villa Hormiga, una extraña carta sin remitente llegó al despacho del presidente:
"Querido hijo:
Te escribo tras habernos establecido en una antigua y abandonada fábrica de harinas, donde formaremos un nuevo imperio. Si San Ifás lo permite, declararemos la guerra a Villa Hormiga del Prado por su inconstante estado bélico, al cual nos ha destinado siempre Su Excelencia D. Arkámedo VII, que en paz descanse. Siempre hemos luchado con bravura, pues su división personal de guardias le debía lealtad hasta la muerte.
Sin embargo, tras las presiones ejercidas por el pueblo, nos vimos obligados a marchar junto al rey. Este murió el mismo día de nuestra partida, a causa de una revuelta en la frontera. De aquella huida, solo veinte guardias logramos alcanzar unas amplias llanuras, similares a las de Westerwald.
Tú no estuviste en la revolución en la que se nombró al tirano Mayonaise bajo la farsa de ayudar al pueblo, mientras la corrupción carcome a los líderes, convertidos ya en chabacanos. Instauró una monarquía basada en una economía planificada que, a la larga, llevará a la ruina al país.
Iniciamos la marcha desde aquellas llanuras hace ya un mes, y hemos llegado a esta fábrica quince hombres; cinco nos dejaron por las heridas sufridas durante la revuelta. Es, en cierto modo, una pequeña purga para que los fuertes salgan adelante y saquen a flote Infantes de los Caballeros.
Ya sabes qué hacer.
Con más determinación que nunca, tu querido tío,
Häx Hoffman."
Se trataba de una carta dirigida al hasta entonces Teniente General Félix Hoffman, en la que el llamado nuevo Imperio de Infantes de los Caballeros insinuaba con declararnos la guerra. Estaba escrita por su tío, quien lo había criado tras la muerte de sus padres en una manifestación previa a la proclamación de independencia de la Gran Villa. Este era el antiguo comandante de la guardia personal del rey Arkámedo VII de Villa Hormiga del Prado y aspiraba a reinstaurar la dinastía Arkámeda en nuestra monarquía. Junto con otros militares, huyó hacia el norte, donde fundaron el nuevo Imperio. Naturalmente, el Teniente General dimitió de todos sus cargos por voluntad propia y fue designado para reunirse con su tío en la vieja fábrica.
TRATADO DE KENNEDY
En una tarde lluviosa, sin todavía obtener una respuesta de la comisión enviada a Infantes de los Caballeros, una extraña tribu de indígenas apareció en nuestro territorio, venían del noroeste. Eran los máximos dirigentes de su antiguo país, pero fueron exiliados de este por querer declarar la guerra a un estado vecino que no paraba de atacarles. Nuestros ciudadanos se conmovieron por su historia, y quisieron crear un tratado. En él, nuestro país les cedía los territorios antes ocupados por el Califato de Paboleirosis, y también, se establecía una ley de libre comercio con una misma moneda, y paz. Aquel tratado sellaba la creación de un nuevo país, el Estado Independiente de Kennedy, que, aunque su nombre pueda indicar lo contrario, dependía de Villa Hormiga del Prado para sobrevivir.
PACTO DE NO AGRESIÓN ENTRE VILLA HORMIGA DEL PRADO Y VILLA INFANTES DE LOS CABALLEROS
Tras varias semanas de tensas y forzadas relaciones entre Villa Infantes de los Caballeros y nuestro Reino, se propuso la creación de un pacto de no agresión entre ambas partes, después de que Félix Hoffman, antiguo oficial a nuestro servicio, aceptara el nombramiento de Teniente Coronel del autoproclamado imperio rival, consumando así su ruptura definitiva con nuestra Corona.
"A domingo, 10 de marzo, las potencias de Villa Infantes de los Caballeros, con cabeza visible en el Excmo. Teniente Coronel Félix Hoffman, y Villa Hormiga del Prado, presidida por el Excmo. Sr. D. Guillermo, firman el presente tratado de no agresión para la reconciliación de ambos imperios, con el fin de prosperar económica, política y socialmente."
Con la firma de este pacto se puso fin a las posibles guerras que las recientes tensiones habrían podido desencadenar. Lo acordado, tanto por Villa Infantes de los Caballeros como por nuestra parte, fue una paz duradera: ninguna de las dos potencias podría iniciar hostilidad alguna, ya fuera de palabra o de hecho.
REGRESO DE LOS VOYICAUS
Una noche, un helicóptero de emergencias, estaba sobrevolando la ciudad de Villa Ortiga, cuando, por casualidad, vio una luz en un claro cercano. El helicóptero se acercó, pensando que era un incendio, y descubrió un poblado de indígenas, que empezaron a tirarle piedras y flechas de fuego. El helicóptero, mandó una alerta a la policía para que los detuvieran. A la mañana siguiente, un pelotón de militares se desplazó hasta esa zona, ya que, en toda la noche, no había salido ninguna llamada de Villa Ortiga. El pelotón se acercó al claro en el que atacaron al helicóptero. Allí se encontraron con 23 policías muertos por flechas grabadas con símbolos Voyicados, y, a pocos metros, el helicóptero estrellado. Los Voyicaus habían vuelto, y habían dejado un mensaje en la mano de un policía muerto. En ella, el rey Cocholate II, descendiente del rey Cocholatón IV, había expresado su frustración hacia nuestro país, amenazándolo con una nueva guerra.
INVASIÓN Y MASACRE DE VILLA ORTIGA
Después de leer la carta del rey Cocholate II, los soldados Voyicados iniciaron el camino hasta la frontera, donde se separaron en dos grupos. Uno, con más 50.000 hombres y el otro con solamente 30. El pequeño grupo se dirigió hacia el poblado de los Mongoles de los Árboles, su antiguo pueblo aliado, para que les ayudasen a conquistar nuestro país. Los demás, se dirigieron hasta Villa Ortiga. Tres horas más tarde, llegaron a la provincia, y comenzaron a invadir, hasta que 2 días después, llegaron hasta la capital. Todos los Voyicaus, sitiaron la ciudad durante un día. Comenzaron a caminar hacia el ayuntamiento, destruyendo todo a su paso, hasta que llegaron. Allí se encontraba el alcalde, que no se había enterado de lo que estaba ocurriendo. El alcalde fue detenido y llevado hasta la antigua capital del pueblo Voyicau, junto con su mujer y muchos otros ciudadanos, que al día siguiente serían ejecutados. Los ciudadanos supervivientes, se trasladaron hasta la embajada de Villa Hormiga del Prado en la República Federal de L'Güert. El rey Voyicau, entró en el ayuntamiento y declaró conquistada la ciudad.
RECONQUISTA DE VILLA ORTIGA Y EXTINCIÓN DE LOS VOYICAUS: II BATALLA
Al amanecer, el presidente del gobierno ordenó al ministro de defensa que enviara a todos los efectivos de Villa Hormiga del Prado y los cedidos por L'Güert a la frontera con Villa Ortiga. Al mediodía, comenzaron a luchar de forma imparable, avanzaron y lograron entrar en rebautizada Theobroma-Cacao, su supuesta nueva capital antes conocida como Ciudad de Villa Ortiga. Una vez allí, utilizaron su misma estrategia, sitiaron el palacete acorazado y obligaron a Cocholate II y a su mujer a salir. Allí mismo, utilizando medidas poco ortodoxas, los interrogaron y descubrieron el paradero de todos los apresados que todavía no habían sido ejecutados gracias a su mujer, que fue perdonada de morir en la horca. Cuando las tropas llegaron al lugar indicado, la ejecución ya estaba muy avanzada. Murieron 987 personas, entre ellas, el alcalde de Villa Ortiga. El Rey Cocholate II, fue trasladado a la prisión de Chirona, y al día siguiente fue ejecutado en la Plaza de la Fundación de Villa Hormiga. Antes de que se abriera la trampilla de la horca, el rey Voyicado se pronunció, diciendo que sus aliados, los Mongoles de los Árboles, atacarían Villa Hormiga del Prado y el Reino de Ullolanda para así poder liberarlo en el nombre de Alá.
GRAN BOMBARDEO EN LA FRONTERA CON EL JORMISÁJARA
Una semana después de la extinción de los Voyicaus, unos soldados de la guardia Dl'Gobbi fueron sorprendidos por un gran bombardeo en la frontera con el Jormisajara. Este ataque fue atribuido a Kennedy; el modelo de avión que lanzó los explosivos era un Bombardero K-1, modelo de fabricación y diseño local. Hubo 19 muertos y 189 heridos. El vicepresidente del gobierno dijo que el tratado de Kennedy se había roto.
MODIFICACIÓN DEL TRATADO DE KENNEDY. RESPUESTA Y POSTERIOR DESTRUCCIÓN
Después de lo sucedido en el desierto Dl'Gobbi, el gobierno de Villa Hormiga del Prado decretó una modificación urgente en el tratado de Kennedy. Se había demostrado que no fue intencionado, sino causa de un error del radar del bombardero. Para no dejar las injustas muertes en vano, se decretó lo siguiente:
"Se vendrá prestando a Kennedy una cuarta parte del territorio que se le venía cediendo hasta la fecha. Se estrecharán las relaciones con su gobierno. El territorio recuperado pasará a integrarse plenamente en Villa Hormiga del Prado, constituyéndose en dos comunidades autónomas: la Comunidad Autónoma de Boleiro, y la Comunidad Autónoma de Kommó".
Tras estos cambios, Yuan Manol, caudillo de Kennedy, no reaccionó bien. Poco después empezó a mostrarse más hostil hacia Villa Hormiga del Prado y comenzó un proceso de rearme militar y nuclear, aumentando el número de tropas y reforzando su aviación especial cerca de nuestras fronteras. El Gobierno de Villa Hormiga del Prado consideró que estas acciones no estaban recogidas en ningún acuerdo firmado, y que suponían una amenaza directa a la estabilidad de la zona. Por ello, se declaró roto el Tratado de Kennedy, al entender que ya no se respetaban las condiciones pactadas. Como medida de seguridad, se ordenó a todos los habitantes civiles del territorio de Kennedy que abandonaran la zona y se trasladaran a Villa Frayle. El Ministerio del Interior encargó a la Polnav, cuerpo especial de policía nacional no militarizada y bajo órdenes únicas del propio Ministerio, que se desplazara al lugar para evitar altercados y posibles episodios de violencia durante la evacuación.
REINADO DE LIDERESA MAYONESA I
Tras la coronación de Lideresa Mayonesa I, nieta de Mayonaise I, el Reino de Villa Hormiga del Prado comenzó una nueva etapa política con la aprobación de una nueva Constitución. Esta ley fundamental reorganizó el país y estableció un sistema de monarquía parlamentaria, adaptado a los tiempos actuales. Según la nueva Constitución, el Parlamento y el Gobierno se encargan de las tareas diarias del Estado, pero la monarquía mantiene un papel real y necesario. El monarca conserva poderes especiales que solo se usan en momentos importantes o de crisis, con el objetivo de proteger la estabilidad del Reino y el cumplimiento de la Constitución.
Este modelo no elimina la monarquía, sino que la refuerza dentro de un marco legal claro. La Corona actúa como garantía del sistema, asegurando la continuidad del Estado y la unidad del país cuando la situación lo requiere. Junto a estos cambios políticos, se aprobó una nueva bandera nacional, que simboliza esta nueva etapa sin olvidar el pasado, aprobada y ratificada por votación popular. El nuevo emblema representa tanto la historia del Reino, como su voluntad de avanzar hacia el futuro.

LA UNIÓN DE HORMIGUEROS. PRESIDENCIA DE VILLA HORMIGA DEL PRADO
Tras la consolidación de Villa Infantes de los Caballeros como nuevo Estado y ante la necesidad de evitar más conflictos en la región, varios países comenzaron a debatir la creación de una unión común que garantizara la estabilidad y el entendimiento entre vecinos. De estas conversaciones nació la Unión de Hormigueros, formalizada mediante la firma del Pacto U.H. Este pacto establecía la no agresión entre los estados miembros, la creación de un Parlamento de la Unión y una visión conjunta de futuro. Aun así, cada Estado conservaría una autonomía casi total: fronteras propias, divisa propia y gobierno independiente. La presidencia de la Unión solo podría intervenir en situaciones críticas y siempre con la aprobación del Parlamento.
La entrada en vigor del Pacto U.H. fue sometida a votación y dio lugar a la celebración de las primeras elecciones de la Unión. En ellas, el Parlamento quedó muy fragmentado. El grupo con mayor apoyo fue L'Güert, que, pese a su victoria, decidió no asumir la presidencia y se abstuvo en la votación, alegando la necesidad de mantener una posición neutral dentro de la Unión. Ante esta situación, y tras varias rondas de contactos, la presidencia recayó en Villa Hormiga del Prado, mientras que la vicepresidencia fue otorgada a Villa Infantes de los Caballeros, en un intento de equilibrar el poder entre los principales bloques de la región. Durante este primer mandato, el presidente falleció de manera inesperada, lo que provocó que la presidencia pasara a manos de Villa Infantes de los Caballeros, que dirigió la Unión durante los cuatro años siguientes. Este periodo estuvo marcado por una gestión poco visible y una presidencia prácticamente silenciosa, especialmente tras el conflicto con Kennedy, que por entonces era miembro de la Unión.
Al finalizar ese mandato, se convocaron nuevas elecciones. El candidato de Villa Infantes de los Caballeros, el presidente D. Ernesto, llegó debilitado y sin el respaldo suficiente para continuar en el poder. Aunque L'Güert volvió a obtener un fuerte apoyo parlamentario, mantuvo su decisión de no presidir la Unión. Finalmente, los resultados favorecieron a nuestro país, seguido muy de cerca por el Reino de Ullolanda. Ante la falta de una mayoría clara, Rodrigo, candidato a la presidencia por nuestro país, se reunió personalmente con Doña Ratilla, candidata por Ullolanda, para alcanzar un acuerdo que desbloqueara la situación política. Tras varios días de conversaciones, Doña Ratilla aceptó la oferta, que incluía la vicepresidencia de la Unión y otros cargos relevantes en varias secretarías.
Ya bajo la presidencia de D. Rodrigo, se llegó a un entendimiento con Villa Infantes de los Caballeros, que, tras los acontecimientos recientes, quedó en una posición minoritaria dentro de la Unión. De este modo, se puso fin a casi cinco años de gobierno de D. Ernesto, iniciándose una nueva etapa de política justa en la Unión de Hormigueros.
Esta crónica se encuentra en proceso de revisión y ampliación por parte de los historiadores oficiales. Próximamente se incorporarán nuevos contenidos históricos.
NOTA INSTITUCIONAL PREVIA A LA INVASIÓN
El presente contenido ha sido publicado en las horas previas a la inminente invasión por parte del Reino de Maruja, con el fin de dejar constancia escrita de los acontecimientos tal y como han sucedido. Se tiene total conocimiento de que, una vez producida la ocupación, no será posible modificar ni alterar estos archivos, por lo que lo aquí recogido permanecerá como reflejo fiel y directo de la verdadera historia de nuestro querido Reino.
Asimismo, consta la existencia de una carta oficial de máxima gravedad, emitida por el Excmo. Capitán General de las Fuerzas Armadas, en la que se advertía del asesinato del presidente del Gobierno, de la traición en el seno del Ejecutivo y de la inminente agresión coordinada contra el Estado. En dicho documento se declara el estado de sitio, el llamamiento general a filas y se alerta de la posible desaparición de Villa Hormiga del Prado como Estado soberano.
Este texto queda así preservado como testimonio previo a la ocupación, para conocimiento de las generaciones futuras.
